Le Pays De France - No, el famoso licor Curazao azul no es azul

Paris -
No, el famoso licor Curazao azul no es azul
No, el famoso licor Curazao azul no es azul / Foto: © AFP

No, el famoso licor Curazao azul no es azul

El licor Curazao, célebre por su color azul e ingrediente principal de cócteles como el Blue Lagoon o el Blue Hawaii, en realidad no es azul... se trata de un artificio de marketing.

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La bebida, un triple seco a base de cáscara de naranja, se elabora en la isla neerlandesa de Curazao, de 185.000 habitantes, el país más pequeño en clasificar al Mundial de Fútbol.

Se le añade un colorante para evocar el agua azul de este país del Caribe, famoso por sus playas de ensueño.

"La mayoría de la gente lo conoce como Curazao azul, pero el licor original de Curazao nunca fue azul. Era transparente. Por eso, estrictamente hablando, nunca se llamó Curazao azul. Pero sí tenemos una versión azul que inspira al resto del mundo", explica Genesis Riley, de 39 años, guía en la destilería Senior, fabricante del Curazao de la isla.

"El azul es el más famoso porque es el color que representa el mar Caribe que nos rodea. Se hizo superpopular en todo el Caribe, llegó a Europa y allí empezaron a producir todas las demás versiones", dice.

Subraya que, como la bebida lleva el nombre de un país, no ha sido posible patentarla. De ahí la existencia de múltiples Curazao elaborados en otros lugares por numerosas marcas en el mundo con el mismo color azul.

La bebida se popularizó especialmente en la década de 1970 con la película "Blue Hawaii" (1961), protagonizada por el cantante Elvis Presley.

Fundada en 1896, la empresa Senior comercializa la bebida con el mismo sabor en otros cuatro colores (transparente, rojo, verde, amarillo), pero sin el mismo éxito.

El Curazao fabricado en la isla se elabora a partir de cáscaras de naranja Laraha, que solo existe en la isla.

La Laraha es el fruto de la mutación, durante siglos, de naranjas llevadas desde Valencia, España, por los colonizadores. Debido a la escasez de agua y a la sal, esta se transformó hasta volverse incomible. Solo se cultiva para la bebida.

"Me gusta el color. Eso fue lo que me llamó la atención. Me inspira el océano, porque las playas son superbonitas aquí", dijo Jasmin Chicas, una canadiense de 23 durante una visita a la destilería.

(Y.Rousseau--LPdF)