La ultraderechista Le Pen llega al tribunal para conocer su futuro judicial y político en Francia
La líder ultraderechista Marine Le Pen llegó este martes a un tribunal de París para conocer si podrá presentarse a la elección presidencial francesa de 2027 o deberá ceder su puesto a su delfín, Jordan Bardella, en caso de condena a una dura pena por malversación.
La decisión del tribunal de apelación de París, prevista a partir de las 11H30 GMT, llega cuando la ultraderecha lidera los sondeos a diez meses de la presidencial, pero aún debe confirmar quién será su cabeza de cartel.
La política de 57 años, vestida con una chaqueta rosa pálido y pantalón negro, murmuró "todo bien, todo bien", al entrar en la sala de audiencias, constataron periodistas de AFP.
"Hemos anticipado todos los escenarios", aseguró el lunes Bardella, en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, declarándose "tranquilo y dispuesto a asumir las consecuencias" de la decisión judicial.
Actualmente, Le Pen no puede presentarse por una condena en marzo de 2025 a dos años de prisión firme, 100.000 euros (114.000 dólares) de multa y cinco años de inhabilitación inmediata por malversación de fondos públicos europeos cuando era eurodiputada.
Pero la finalista de las presidenciales de 2017 y 2022, que ganó el centroderechista Emmanuel Macron, recurrió y su resurrección es posible. Si el tribunal rebaja la inhabilitación a menos de dos años, podría optar de nuevo a la presidencia.
Aunque con un matiz: si es condenada a al menos un año prisión y el tribunal le permite cumplir la pena a domicilio con un brazalete electrónico, no se postulará. "Si puedo ser candidata, seré candidata siempre que pueda hacer campaña [libremente]", declaró.
- Horas de fallo -
Si el tribunal vuelve a declararla culpable, los minutos le parecerán interminables hasta el anuncio de la pena, que debería darse a conocer al término de las varias horas de lectura del fallo, que incluye a otros 10 acusados y a su partido.
"No tengo miedo (...) Pase lo que pase, no estaré muerta. Pase lo que pase, seguiré librando la batalla por mis ideas", dijo el miércoles en la cadena LCI.
Su decisión final la oficializará en la cadena privada TF1 a las 18H00 GMT.
Macron no puede optar a la reelección y los sondeos ven con más chances para sucederlo a Le Pen y a Bardella, por delante de sus ex primeros ministros centroderechistas Édouard Philippe y Gabriel Attal, y del izquierdista Jean-Luc Mélenchon.
La clase política mantiene su respiración. El diputado conservador Laurent Wauquiez estimó que si la justicia le impide presentarse, sería "la señal de una crisis de la democracia". Otros líderes consideraron que los políticos "no están por encima" de la ley".
La sentencia también se seguirá fuera de Francia. Tras la primera condena, recibió el apoyo de sus aliados internacionales como el presidente estadounidense Donald Trump o el exdirigente brasileño Jair Bolsonaro, que denunció una "persecución".
La hija del histórico líder del Frente Nacional (FN), Jean-Marie Le Pen, denunció entonces una "decisión política" para impedir su candidatura. La magistratura defendió un "proceso justo".
- "Instigadora" -
La justicia debe dirimir de nuevo si los Le Pen pusieron en marcha un sistema entre 2004 y 2016 para que los asistentes parlamentarios de su partido pagados por el Parlamento Europeo trabajaran en realidad para la formación, rebautizada Agrupación Nacional (RN) en 2018.
"Marine Le Pen fue la instigadora, tras su padre, de un sistema que permitió desviar 1,4 millones de euros", declaró el fiscal Stéphane Madoz-Blanchet, en sus alegatos finales.
Durante el juicio en apelación, Le Pen negó haber cometido intencionalmente un delito, un cambio de estrategia respecto al tenso proceso de 2025 que se interpretó como una forma de lograr una pena menor.
Pero la fiscalía pidió de nuevo condenarla a un año de prisión firme, que podría cumplir a domicilio con un brazalete electrónico, a cinco años de inhabilitación y a 100.000 euros de multa.
Aunque podría recurrir una nueva condena ante la Corte de Casación, que se pronunciaría para enero, prefiere pasar el testigo a Bardella por la cercanía de la presidencial, prevista el 18 de abril y el 2 de mayo.
Este político de 30 años, elegido presidente de RN en 2022, cuenta con mejores intenciones de voto (hasta un 37%) en los sondeos de la primera vuelta, pese a no apellidarse Le Pen.
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(H.Leroy--LPdF)