Trump recibe con todos los honores a Xi y asegura que China tampoco quiere barreras a la IA
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró este jueves que China tampoco quiere poner barreras al desarrollo de la inteligencia artificial, poco antes de recibir con todos los honores a su homólogo Xi Jinping en la Casa Blanca.
Xi y su esposa Peng Liyuan serán recibidos a partir de las 10H00 (14H00 GMT) con un desfile militar, 21 cañonazos y el sobrevuelo de un escuadrón de la fuera aérea.
Luego empezarán las discusiones entre los mandatarios y sus respectivos equipos, que observadores en Washington no creen que arrojen resultados espectaculares.
China y Estados Unidos mantienen una tregua comercial después de las amenazas de Trump de imponer importantes aranceles al gigante asiático. Pekín había replicado con sus propias tasas, y ambas potencias decidieron congelar la escalada.
Esa suspensión se prolonga dos meses, hasta el 10 de enero, anunció el secretario del Tesoro, Scott Bessen, tras la llegada de Xi la víspera.
A China, cuya economía también ha sufrido el impacto de la inestabilidad en Oriente Medio y la crisis del suministro de petróleo, le interesa mantener el statu quo.
Y Trump, con unas decisivas elecciones legislativas dentro de poco más de un mes y un serio atasco en la guerra contra Irán, quiere asegurarse de la neutralidad china.
- La justicia es la valla -
"La superinteligencia será un gran tema de discusión, pero quiero dejarla exactamente donde está", dijo Trump, usando el término con el que ha anunciado que se referirá a la IA.
"Esa es también la posición de China. ¡Nuestra valla de contención es el Departamento de Justicia! (estadounidense)", añadió.
Xi no formuló ninguna declaración sobre ese tema, que brotó en Estados Unidos justo antes de las elecciones.
Los patrones de las principales firmas de la IA, como Anthropic y OpenAI, pidieron esas regulaciones ante el vertiginoso avance de sus propias investigaciones.
Esos patrones han sido invitados al banquete de honor en la noche del jueves.
La última vez que Xi visitó la Casa Blanca fue en 2015, bajo la presidencia de Barack Obama.
"Nuestros dos países deben ser socios más que rivales", expresó Xi según declaraciones escritas publicadas por la agencia estatal Xinhua.
"Los pueblos chino y estadounidense han disfrutado de intercambios amistosos de larga data, y nuestros intereses están profundamente entrelazados", añadió.
En las conversaciones preliminares del domingo entre Bessent y su homólogo chino, He Lifeng, se abordó la creación de un canal de comunicación para las preocupaciones sobre la IA.
Los analistas señalan que China ya ha empezado a mirar más allá de Trump, cuyo segundo mandato termina a principios de 2029.
Más complicada es la posición de Pekín ante la guerra que Trump inició junto a Israel contra Irán, que ha desbordado a esos países y ahora también afecta a todo el Golfo y a Arabia Saudita, que sufre los ataques de los hutíes.
Medios estadounidenses citan fuentes anónimas según las cuales Pekín suministró a Irán información de inteligencia para ataques contra tropas estadounidenses.
Trump dijo a periodistas tras recibir a Xi al pie del avión presidencial chino que "también" hablaría de eso con su invitado. "Todo se presenta bien", aseguró.
Taiwán también estará en el menú de las conversaciones.
La visita de Xi concluirá el viernes por la mañana, con un té para ambas parejas presidenciales y una visita a los Archivos Nacionales, donde se encuentra la Declaración de Independencia de Estados Unidos.
(M.LaRue--LPdF)